lunes, 6 de mayo de 2013

El respeto a la autoridad del profesor se aprende y se pierde en casa.

 En febrero de 2008, la titular de un juzgado de lo penal de Barcelona condenaba a los padres de un alumno a un año de prisión (no suponía ingreso en la cárcel) por agredir a una docente, ya que el


 Código Penal tipifica como delito las agresiones a los funcionarios públicos cuando se hallen ejecutando las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas. 
En el año 2009, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, preparó una Ley de Autoridad del Profesorado, que otorgaba a los maestros la presunción de veracidad. Desde ese momento el debate sobre  el respeto a los maestros quedaba abierto al público. Hasta el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, insistía en la necesidad de reconocer claramente la autoridad del profesor, tanto por parte de los alumnos como de algunos padres que en ocasiones no valoran el importante papel que juegan los profesores en la sociedad y, de forma particular, en la educación de los menor
Por supuesto que la mayoría del alumnado respeta la figura del profesor, y que la mayoría de los padres hacen lo mismo, pero, como en toda comunidad, siempre hay una minoría que se hace sentir, incluso sin tener razón.
La educación de un hijo es muy difícil y compleja, nunca se sabe si uno lo está haciendo bien como padre o no, si es demasiado permisivo o demasiado estricto, si pone pocas o muchas normas, si consiente o no demasiadas cosas....pero esto es una responsabilidad adquirida cuando se trae un hijo al mundo.
También tenemos que tener la responsabilidad, como padres, de hacerles respetuosos con todo y todos los que les rodean, incluido está a sus profesores, que como ya he repetido en otras circunstancias, no dejan de ser sus tutores cuando entran por las puertas del  colegio o instituto.
No quiero que nadie confunda mis palabras y piense que estoy a favor de la vuelta al pasado cuando los profesores pegaban a los alumnos, porque no es cierto.Yo sólo quiero hacer un llamamiento humilde a la cordura, a la sensatez de los adultos, si es que queda algo, y reconocer la autoridad del profesorado frente a la de los padres en el ámbito escolar.
Es muy, muy importante que enseñemos a nuestros hijos a valorar la figura del profesor, y que entendamos, que si nosotros como padres nos equivocamos en la educación de nuestros hijos, a ellos, les puede ocurrir lo mismo..y eso no es motivo para un linchamiento por nuestra parte. 
Evidentemente, estoy a favor de las AMPAS, los que me conocéis sabéis que formo parte de la del colegio de mi hija desde que entró en él. pero reconozco, que  a veces se pierden los papeles, y que queremos tener más poder del que podemos o debemos tener dentro del centro. Nosotros estamos para ayudar, nunca para cuestionar su labor para la que se han preparado duramente.
Se nos dio la facilidad, como padres, de participar en el día a día del colegio, de ayudar, de poner nuestro granito de arena en la mejora de la educación en España, empezando por el colegio de cada uno. Pero, a veces, confundimos el papel de los padres en el colegio..no estamos ahí para cuestionar la autoridad del profesorado, ni para poner nosotros las normas del colegio ni del desarrollo de las clases...son ellos, los que tienen que hacerlo, y nosotros acatarlo. No como si fuera una dictadura, que no lo es, sino para enseñarles a nustros pequeños los valores que les acompañaran el resto de su vida.
Qué creéis que les vamos a enseñar a nuestros hijos, si nos ven enzarzarnos con sus profesores en discusiones sin sentido y a veces subidas de tono..si echamos por tierra sus normas y les hacemos pensar que la palabra del profesor no vale nada...
Por favor...seamos más consecuentes y razonables, y no olvidemos nunca que el respeto a la autoridad del profesor se aprende y se pierde en casa.  



3 comentarios:

  1. Seguramente así nos ahorraríamos muchos problemas con niños y padres.
    Como dice el refrán...zapatero a tus zapatos.
    Dejemos que los maestros hagan su trabajo, y nosotros como padres limitémonos a hacer el nuestro, que como muy bien dices, es educar a nuestros hijos con valores como el respeto y la honradez.

    ResponderEliminar
  2. Cierto debemos enseñarle valores y debemos dar ejemplo.

    ResponderEliminar